domingo, 15 de abril de 2007

MUNDO DE LOS NIÑOS


LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS

Una vez fueron silencio, después un latido, una vibración, un gemido, un llanto, una mirada, una sonrisay...una voz. Voz quen se convirtió en canto, en plegaria y en flor;como un sí a la vida, como un sí al amor.
Las niñas y los niños, maravillas con voz de cascada y mirada de estrella, corazón de carpintero y alma de flor. Que en un instante cambian una vibración de campanada por un sueño, por un beso, por una ramita hecha caballo, espada o avión.
Las niñas y los niños, brotecillos de hierba en los campos, buscan encontrar el principio de su existencia, y eso lo indagan con sus mil y una pregunta. Y allí están, cada día que pasa, con su traje de guerrero y sus alforjas llenas de guijarros; montando su caballo, volando como pájaro o navegando en su barco de papel. Allí van, interrogando, interrogando y dejando en cada pueblo, en cada cielo, en cada puerto; sus ensueños, sus amores .
Las niñas y los niños no quieren ser sabios, poetas o escritores; solo quieren ver la montaña silenciosa que se asoma en su ventana, solo quieren correr, cantar y reír; solo quieren vibrar y sentír la humedad de la tierra.
las niñas y los niños no quieren ser presidentes , soldados o doctores; solo quieren treparse a los árboles y descubrír la majestuosidad de la vida y su mundo de colores.
Por eso, no nos esforcemos por querer que las niñas y los niños se preocupen en pensar en un mundo que poco a poco les niega un lugar, respeto y la oportunidad de fantasear.
Por eso nos esforcemos en querer que las niñas y los niños piensen y actuen como los adultos ; ¡No!. Dejemos que las niñas y los niños sean eso: niñas y niños, seres despreocupados y fantasiosos donde el juego es su obsesión. Aprendamos de éllos: la ternura, las fantasias y los sueños. Sin olvidar que, las niñas y los niños solo quieren correr y gritar , sentir y cantar, trepar y gozar, reír y soñar.
Escrito por el profr. Martín Romero García

viernes, 13 de abril de 2007

LOS DIABLOS DEL NUEVO SIGLO

A los niños y niñas de Guadalupe Tepeyac en el exilio.

"Miguel Cantun, de Lerma, es amigo de Canek. Le escribe una carta y le manda a su hijo para que haga de él un hombre.
Canek le contesta diciéndole que hará de su hijo un indio."
canek. Historia y leyenda de un héroe maya
Ermilo Abreu Gómez.

Este no es un texto político. Es sobre los niños y niñas zapatistas, sobre los que estuvieron, sobre los que están y los que vendrán. Es por tanto, un texto de amor... y de guerra.
Los niños pueden producír guerras y amores, encuentros y desencuentros. Magos impredecibles e involuntarios, los niños juegan y van creando el espejo que el mundo de los adultos evita y aborrece. Tienen el poder de modificar su entorno y convertír, es un ejemplo, una hamaca vieja y deshilachada en un moderno avión, en un cayuco, en un carro para ir a san Cristobal de las Casas. un simple garabato, trazado con el lapicero que la mar les facilita para estos casos, les da batería para contar una complicada historia donde el "anoche" abarca horas o meses, y el "al rato" puede qurern decír "el siglo que viene" , (¿alguien lo duda?) ellos y ellas son héroes y heroínas. Y lo son, pero no solo en sus historias ficticias, también y sobre todo en su ser niños y niñas indígenas en las montañas del sureste mexicano.
Nueve son los círculos del infierno de Dante . Nueve las cárceles que encierran a los niños indígenas en México : hambre, ignorancia, enfermedad, trabajo maltrato, pobreza, miedo, olvido y muerte.
En las comunidades indígenas de chiapas, la desnutrición infantil llega hasta 80 % , 72% de los niños no alcanzan siquiera terminar el primer año de la primaria escolar, y en todos los hogares indígenas niños y niñas, desde los cuatro años de edad, deben cortar y acarrear leña para comer. Para romper esos círculos hay que pelear mucho, siempre, incluso desde niño. Hay que luchar fuerte. A veces hay que hacer una guerra contra el olvido.
He dicho que éste es un texto sobre los niños y niñas que estuvieron. Como es de caballos y caballeros que "las damas primero", empezaré por ese recuerdo que aspira a no repetirse.
Se trata de la Paticha. Ya antes hablé de ella y, a través de ella, de todos los nonatos del sótano de México.
Mucho se ha escrito, para bien o para mal, sobre las causas del alzamiento zapatista. Yo aquí aprovecho para proponer otro punto de partida: los zapatistas nonatos, es decir, buena parte de los niños zapatistas. Rara es la familia indígena en México que no cuente 3 o 4 niños muertos antes de los 5 años. Miles en las montañas del sureste mexicano, decenas de miles en el desván abandonado por la "modernidad" gobernante: los pueblos indios, los habitantes originales de estos suelos.
Con menos de 5 años de edad, la Paticha murió de una fiebre. En unas horas, una calentura le quemó los años y los sueños.
¿Quín fue el responsable de su muerte? ¿Qué conciencia se fecundo con su desaparición ? ¿Qué duda se resolvió? ¿Que miedo se derrotó? ¿Qué valentía floreció? ¿Qué mano se armó? ¿Cuántas muertes como la de la Paticha hicieron posible la guerra que inició en 1994?
Las preguntas son importantes, porque la muerte de la Paticha fue una muerte oscura. Ya antes dije que ni siquiera se tomó como deceso, pues para el poder nunca nació. Es más, la nonata llamada Paticha murió en la oscuridad de la noche, en el olvido.
Sin enbargo, oscuridades como la de muerte son las que iluminaron la mediocre noche de este país, en 1994...
La mayoría de los niños y niñas zapatistas de Guadalupe Tepeyac en el exilio, nacieron y crecieron lejos de su hogar. En el gobierno mexicano hay ahora otro partido político y estos niños siguen siendo rehenes (ahora de quienes se autodenominan "promotores del cambio") para imponernos la rendición. ¿Qué ha cambiado para estos niños?. La historia de su poblado original les parece como de cuento, tan lejos está en tiempo y espacio que les parece un un viaje muy largo volver a él. Complicados y mezquinos cálculos políticos y una soberbia estúpida son los que los expulzaron de su pueblo y los que se niegan a devolverles lo que les pertenece.
No solo en este pueblo errante, en todas las comunidades zapatistas los niños y las niñas crecen crecen y se van haciendo jóvenes y adultos en medio de una guerra. Pero contra lo que se pueda pensar, las enseñanzas de sus pueblos no son de odio y venganza, mucho menos de desesperanzay tristeza. No,en las montañas del sureste mexicano los niños crecen aprendindo que "esperanza" es una palabra que se pronuncia en colectivo, y aprenden a vivir la dignidad y el respeto al diferente . tal vez una de las diferencias de estos niños con los de otras partes, es que éstos aprenden desde pequeños a ver el mañana.
Más y más niños y niñas seguirán naciendo en las montañas del sureste mexicano. Serán zapatistas y, como tales, no alcanzarán a tener un angel de la guarda. Nosotros, "pobres diablos", habremos de cuidarlos hasta que se hagan grandes . Grandes como nosotros, los zapatistas, los más pequeños...
Desde las montañas del sureste mexicano.
subcomandante Insurgente Marcos.
México, Febrero del 2001
Si deseas leer el artículo completo, consulta el periódico la jornada del jueves 22 de Febrero de 2001

MES DE LOS NIÑOS(ABRIL)

Este mes, lo dedicamos a los niños; seres pequeños sí, pero con sueños y fantasías grandes.
Gabriela Mistral la gran maestra decía: muchas de las cosas que hemos menester, tienen espera. el niño no.
El está haciendo ahora mismo sus huesos , criando su sangre y ensayando sus sentidos, a él no se le puede responder mañana"el se llama ahora".
Esta mes no solo es recordar a los niños, es recordar para no olvidar que alguna vez, fuimos niños y filósofos de la vida, como lo dice en sus palabras Javier Guerrero Gutierrez: El niño es un filósofo diligente; y así lo pone de manifiesto con sus constantes preguntas, nacidas de ver el mundo con nuevos ojos.
Va por todos los niños, por los diablos del nuevo siglo.

miércoles, 11 de abril de 2007

12 FORMAS BÁSICAS DE ENSEÑAR
Una didáctica basada en la psicología.


El texto que en esta ocasión se presenta, es interesante para quienes hacen de la docencia una tarea de reflexión y recreación del conocimiento. Es decir, el trabajo docente es la concreción de múltiples experiencias ante el contenido, los materiales, los niños y el propio proceso de análisis que el maestro realiza de su acción.

Hans Aebli, autor de las 12 formas básicas de enseñar, una didáctica basada en la psicología, recupera su experiencia como docente -además de ser producto de la investigación del escritor- y comparte con los lectores una serie de situaciones de enseñanza que originalmente son concebidas para quienes se inician en la profesión docente, pero que igual sirven para los docentes en servicio como un referente para contrastar, comparar, analizar, valorar o reivindicar la enseñanza.

La noción del docente como práctico se enmarca en la función de un profesor que refleja los contenidos en su aspecto intelectual, afectivo y de valores; un profesor que es capaz de entrar en contacto con los alumnos y con la materia de enseñanza, es decir, un docente que tiene una profunda e inmediata comprensión del curso de los procesos de aprendizaje. Las 12 formas básicas de enseñar son las siguientes:

Forma básica 1: Narrar y referir
En el curso de la historia humana, la socialización de los niños se hace con su participación en las diferentes actividades de la comunidad. La comunicación de acontecimientos o hechos es de manera directa, se transmite verbalmente mediante la narración y el informe de forma viva.

La narración transmite emociones e impresiones que suscitan novedad, sorpresa, tensión emocional que despierta la atención e interés. Dicho de otra manera, el contenido narrado es significativo, revive en la conciencia del oyente elementos afectivos, valores que matizan las representaciones y los conceptos. Por la asociación y decodificación, el oyente genera representaciones, elabora sus propias construcciones y forma estructuras complejas de pensamiento.

La narración para cumplir con la asociación, requiere que los signos verbales estén vivos, se adapten al nivel de desarrollo del alumno y a su idiosincrasia. La narración tiene las siguientes posibilidades para hacer avanzar al alumno hacia lo desconocido: aclarar y explicar, prever otros desarrollos, dejar imaginar, ilustrar afirmaciones, tomar postura, hacer repetir, dialogar y representar.

Forma básica 2: Mostrar
Una forma sencilla y directa de guiar la enseñanza es mediante la demostración e imitación. Las antiguas sociedades para poder avanzar requirieron en su evolución aprender de los errores y no proceder por ensayo y error, ese saber enactivo -saber a través de la acción- se puede ejemplificar en el sector de habilidades y técnicas de trabajo, por ejemplo en las clases de dibujo, gimnasia, trabajos manuales, donde se aprende a partir de la observación de modelos, del mismo modo ocurre con el lenguaje, costumbres y usos, modelos de comportamiento profesional o familiar, prácticas pedagógicas, sociales y políticas.Cuando el alumno observa a su profesor mientras muestra una actividad práctica, tiene lugar un segundo proceso de captación. No sólo percibe el acto propiamente dicho, el movimiento, el manejo, sino también su resultado, pero para eso se requiere de atención: cuando muestres algo, procura que tus alumnos presten atención. Además de mostrar despacio, de modo claro y repetidamente.

Forma básica 3: Contemplar y observar
Una de las formas de enseñanza básica es el proceso de percepción y asimilación, mismo que se genera cuando se educa la capacidad de observación. El autor señala que uno de los propósitos de la escuela ha de ser formar la capacidad de observación, en ese sentido refiere que existen hombres contemplativos y hombres de acción y que ambos estudian la realidad, los primeros porque les gusta, los segundos, porque lo necesitan para que su acción tenga éxito.

La percepción es la captación activa de las circunstancias y datos con los que el hombre entra en contacto a través de la sensación ('contemplación activa'). Percibir significa entonces <>, de aquí que la percepción sea la elaboración de información y posea sus instrumentos propios 'esquemas' para hacerla. Sin dichos esquemas, el hombre no ve nada, cada quien los va construyendo en procesos de aprendizaje continuos durante toda la vida (cada actividad es una acción constructiva).

Forma básica 4: Leer con los alumnos
La lectura es un recurso o una estrategia para aprender de los adultos. El adulto lee instrucciones de uso, manuales, revistas especializadas, informes o protocolos, periódicos, libros, sin embargo, en la escuela después de que se domina la técnica básica de la lectura, no se lee por interés o por necesidad para obtener información, porque se deja abandonado al alumno así mismo y la lectura en el trabajo de todas las materias o en el tiempo libre, es un ideal.

Algunos métodos de lectura referidos por Aebli para el tratamiento de textos, son de resumen, retención, reproducción de textos y más allá de los métodos, conviene tener presente las finalidades de la lectura para trascender la rutina escolar diaria porque no se ve con claridad tanto por alumnos como por profesores por qué hay que leer. Leer juntos es una estrategia de acompañamiento, de reflexión conjunta y de establecimiento de conexiones más ricas.

Forma básica 5: Escribir y redactar textos
Según el autor, la escritura es una de las hipotecas históricas, que no han cubierto la deuda con la educación. Si en la escuela los alumnos han de aprender sobre todo, a hacer ejercicios de redacción (textos expositivos, descriptivos e interpretativos) para lograr exponer la realidad y los procesos que en ella tienen lugar, desde la ficción, hasta el hecho; desde la realidad meramente imaginada, hasta la realidad objetiva, se encuentra en el balance que los saldos son bastante onerosos.

Por ejemplo, en el aula se han dejado de hacer textos para establecer relaciones (de acuerdo y consenso o compromiso, afectivas), para despertar el interés o para dar instrucciones. El lenguaje (hablado o escrito) que ha de ser un recurso que acerque y comunique se ha formalizado y ritualizado y no cumple la función de propiciar el intercambio, la socialización, la imaginación y básicamente la comprensión.

Forma básica 6: Elaborar un curso de acción
En el trabajo docente, una forma de enseñanza básica consiste en la elaboración de un curso de acción que posibilite el control de una clase. Lo que suele llamarse planeación, el autor comenta que son acciones -realizaciones encauzadas hacia un fin, comprendidas en su estructura interna- que producen un resultado palpable. En ese contexto, ¿los alumnos aprenden a actuar?, ¿se les enseña a los alumnos a lograr sus metas, sus actividades y a construir su pensamiento? Las respuestas son que no se atiende mucho la acción propiamente dicha (no se trabaja en la formación de esquemas de acción) y se trabaja más en lo conceptual.

Aebli señala tres propiedades de los esquemas de acción que debieran formarse en la escuela: estar en su totalidad almacenadas, ser reproducibles y ser transferibles a nuevos hechos, personas o situaciones. La enseñanza ayudaría a los alumnos a elaborar itinerarios reflexionados para la acción individual ante determinadas situaciones y en ciertos contextos.

Forma básica 7: Construir una operación
Cuando se ha superado la etapa de la reflexión sobre un curso de acción y se han elaborado representaciones sobre la misma, se avanza en otra forma básica de enseñanza: la operación, construcción y su interiorización para formar representaciones, esto es, elaborar el pensamiento matemático (se trata de un pensamiento que considera de modo abstracto la realidad y el propio obrar), éste es más que calcular.

Las operaciones no son procesos de pensamiento que acompañen al actuar, es decir, que transcurran a su lado, las acciones se convierten en operaciones cuando el que las realiza es consciente de las relaciones inherentes. Las acciones prácticas suelen requerir tanta atención que resulta difícil llevarlas a cabo dándose cuenta al mismo tiempo de las correlaciones numéricas inherentes, por lo que el trabajo del profesor es ayudar a establecer las conexiones.

Forma básica 8: Formar un concepto
En cada una de las formas básicas de enseñanza anteriores, se fomenta al mismo tiempo la formación de conceptos, los conceptos no son meros contenidos de la vida mental, son sus instrumentos y como docentes trabajamos con la ayuda de ellos al aplicarlos a nuevos fenómenos, captamos estos y se van ordenando en nuestra mente. Los conceptos son instrumentos que nos hacen ver, comprender el mundo. Los instrumentos que nos ayudan a analizarlo, son las unidades con las que pensamos al combinarlos, ordenarlos y transformarlos.

La formación de conceptos es una tarea exigente, tiene lugar bajo la orientación del profesor y se trata de una construcción que realiza el estudiante mediante el establecimiento de redes de interconexión entre ideas.

Forma básica 9: Construcción solucionadora de problemas
Dice Aebli "los procesos de aprendizaje que inducimos y dirigimos durante la clase están destinados, por regla general, a facilitar al alumno nuevas posibilidades de pensar, sentir y valorar, es decir, de actuar y de vivenciar. Debe concretarse en un saber a partir del cual el alumno sea capaz de actuar y juzgar correctamente ante nuevas situaciones y que le posibiliten reaccionar emocionalmente de manera adecuada y juzgar correctamente sobre cosas que son objeto de valoraciones. Ello exige que sean construidos los nuevos contenidos del quehacer y del pensamiento".

La enseñanza debe considerar entre las habilidades y conocimientos de los estudiantes, la capacidad para solucionar problemas, de tal manera que la escuela proporcione las herramientas para que enfrenten aquellas situaciones problemáticas que la vida les presente. Dicho de otra manera, formar en los estudiantes los esquemas de acción para solucionar los problemas escolares y aquellos provenientes del contexto social (existen tres grandes grupos de problemas: aquellos que resultan del hecho de que nuestra imagen de la realidad, o nuestros planes de acción, presentan lagunas, puntos inconexos, problemas que surgen por contradecirse mutuamente nuestras afirmaciones acerca de la realidad y nuestras intenciones de acción, problemas que reflejan el hecho de que nuestra visión de la realidad, nuestras acciones y planes de acción son innecesariamente complicados). Un alumno con un problema es un alumno que busca una respuesta.

Forma básica 10: Elaborar
En esta forma de enseñanza, dice el autor que en un primer nivel del proceso de aprendizaje, el alumno construye saber o poder. Las primeras enseñanzas se realizan mediante la resolución de problemas durante la clase, por regla general, preguntando y desarrollando, a veces sólo explicando. Es decir, en el proceso de enseñanza, la elaboración que hagan los estudiantes es crucial para su aprendizaje.

Los esquemas de acción, operación y los procedimientos generales de construcción del conocimiento sólo pueden ser aplicados de la misma forma en que han sido introducidos, porque determinados objetos o procesos no son reconocidos más que cuando se manifiestan del mismo modo en que los alumnos los conocieron por primera vez.

El saber que un alumno ha elaborado en el primer contacto con una cosa, un objeto o fenómeno tiene aún límites necesarios, no simplemente en cuanto a plenitud, sino sobre todo en cuanto a su forma, es decir, son esquemas provisionales que evolucionan en la medida en que se activan otros esquemas. La evolución tiene etapas de desarrollo y consolidación, en la inicial es muy provisoria y cambiante. Las etapas siguientes del proceso de aprendizaje tienen por finalidad aumentar su capacidad de explicación. Para ello hacen falta tres cosas: elaborar, ejercitar y aplicar.

Forma básica 11: Ejercitar y repetir
Una forma básica de enseñanza consiste en desarrollar la estrategia de ejercitar y repetir para consolidar lo aprendido, por eso no basta con reflexionar una sola vez o con realizar una sola vez una actividad. Esto seguramente será familiar para los docentes que trabajan en los primeros grados de la educación primaria donde es común la ejercitación y la repetición para fijar el conocimiento.

El autor señala que la elaboración no produce la fijación del aprendizaje, produce en cambio, claridad y movilidad de la estructura del pensamiento. El ejercicio sirve para automatizar cursos de pensamiento y de praxis, es decir, refina el tejido de conceptos y operaciones y lo hace transparente, en cambio ejercitar y repetir lo convierte en más consistente y elaborado, se consolida el pensamiento.
Forma básica 12: Aplicar
Finalmente, en la forma básica de aplicar, Aebli concluye que cuando los esquemas de acción, las operaciones y los conceptos están construidos, elaborados y consolidados mediante el ejercicio, se sigue como última etapa didáctica, su aplicación. Cuando es correctamente comprendido el aprendizaje escolar, proporciona al hombre un repertorio de medios de acción y de pensamiento con cuya ayuda resuelve problemas y situaciones que de lo contrario lo dejan perplejo y desorientado.

El profesor se ha de identificar con la idea de que los esquemas de acción, las operaciones y los conceptos son instrumentos para el dominio de nuevos problemas. Adquirir conocimientos no significa <>, no hemos de entender sus contenidos de un modo estático. El saber tiene carácter instrumental.

Un hombre se hace culturalmente apto cuando dispone de un repertorio de esquemas de acción, operaciones y conceptos que le capacitan para orientarse en el mundo, para interpretar los fenómenos con los que se encuentra, para participar en el intercambio cultural, esencialmente leyendo y escribiendo, y para resolver los problemas que así se le planteen.

La escuela proporciona un saber que sirve directa o indirectamente para resolver los problemas cotidianos y que ofrece al joven una imagen de la realidad; desarrolla intereses y actitudes valorativas que le ayudan a ordenar y ajustar su comportamiento. Los esquemas de acción, las operaciones y los conceptos, así como el saber acerca del mundo dentro del cual se conectan, tienen precisamente esta función, por una parte en la esfera cognitiva, por otra, en los intereses y motivos, en cuanto sus estructuras están dotadas de valor y se convierten en intrínsicamente interesantes.

Con toda seguridad que las 12 formas básicas de enseñanza, evocarán otras tantas formas de enseñanza que forman parte del bagaje cultural y pedagógico del magisterio e invitan a realizar un inventario de las formas de enseñanza con las cuales fuimos formados y con aquellas que estamos formando a los estudiantes que están bajo nuestra responsabilidad.

12 formas básicas de enseñanza
Una didáctica basada en la psicología.
Hans Aebli.
Narcea, 2002.

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