miércoles, 11 de abril de 2007

Forma básica 9: Construcción solucionadora de problemas
Dice Aebli "los procesos de aprendizaje que inducimos y dirigimos durante la clase están destinados, por regla general, a facilitar al alumno nuevas posibilidades de pensar, sentir y valorar, es decir, de actuar y de vivenciar. Debe concretarse en un saber a partir del cual el alumno sea capaz de actuar y juzgar correctamente ante nuevas situaciones y que le posibiliten reaccionar emocionalmente de manera adecuada y juzgar correctamente sobre cosas que son objeto de valoraciones. Ello exige que sean construidos los nuevos contenidos del quehacer y del pensamiento".

La enseñanza debe considerar entre las habilidades y conocimientos de los estudiantes, la capacidad para solucionar problemas, de tal manera que la escuela proporcione las herramientas para que enfrenten aquellas situaciones problemáticas que la vida les presente. Dicho de otra manera, formar en los estudiantes los esquemas de acción para solucionar los problemas escolares y aquellos provenientes del contexto social (existen tres grandes grupos de problemas: aquellos que resultan del hecho de que nuestra imagen de la realidad, o nuestros planes de acción, presentan lagunas, puntos inconexos, problemas que surgen por contradecirse mutuamente nuestras afirmaciones acerca de la realidad y nuestras intenciones de acción, problemas que reflejan el hecho de que nuestra visión de la realidad, nuestras acciones y planes de acción son innecesariamente complicados). Un alumno con un problema es un alumno que busca una respuesta.

Forma básica 10: Elaborar
En esta forma de enseñanza, dice el autor que en un primer nivel del proceso de aprendizaje, el alumno construye saber o poder. Las primeras enseñanzas se realizan mediante la resolución de problemas durante la clase, por regla general, preguntando y desarrollando, a veces sólo explicando. Es decir, en el proceso de enseñanza, la elaboración que hagan los estudiantes es crucial para su aprendizaje.

Los esquemas de acción, operación y los procedimientos generales de construcción del conocimiento sólo pueden ser aplicados de la misma forma en que han sido introducidos, porque determinados objetos o procesos no son reconocidos más que cuando se manifiestan del mismo modo en que los alumnos los conocieron por primera vez.

El saber que un alumno ha elaborado en el primer contacto con una cosa, un objeto o fenómeno tiene aún límites necesarios, no simplemente en cuanto a plenitud, sino sobre todo en cuanto a su forma, es decir, son esquemas provisionales que evolucionan en la medida en que se activan otros esquemas. La evolución tiene etapas de desarrollo y consolidación, en la inicial es muy provisoria y cambiante. Las etapas siguientes del proceso de aprendizaje tienen por finalidad aumentar su capacidad de explicación. Para ello hacen falta tres cosas: elaborar, ejercitar y aplicar.

Forma básica 11: Ejercitar y repetir
Una forma básica de enseñanza consiste en desarrollar la estrategia de ejercitar y repetir para consolidar lo aprendido, por eso no basta con reflexionar una sola vez o con realizar una sola vez una actividad. Esto seguramente será familiar para los docentes que trabajan en los primeros grados de la educación primaria donde es común la ejercitación y la repetición para fijar el conocimiento.

El autor señala que la elaboración no produce la fijación del aprendizaje, produce en cambio, claridad y movilidad de la estructura del pensamiento. El ejercicio sirve para automatizar cursos de pensamiento y de praxis, es decir, refina el tejido de conceptos y operaciones y lo hace transparente, en cambio ejercitar y repetir lo convierte en más consistente y elaborado, se consolida el pensamiento.

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